[Fuente del artículo: divulgaUNED]
 |
| Impresión artística del planeta alrededor de Alfa Centauri B. Imagen ESO. |
Cada pocas semanas asistimos al descubrimiento de un nuevo exoplaneta, un cuerpo que orbita alrededor de una estrella fuera de nuestro sistema solar. ¿Qué técnicas emplean los astrónomos para ‘cazarlos’?
Hace unas semanas conocíamos que, usando un telescopio del observatorio de La Silla en Chile, un equipo de astrónomos había descubierto un exoplaneta alrededor de Alfa Centauri B, una de las estrellas que compone el sistema estelar más cercano al nuestro. Se trata de un planeta de tamaño similar a la Tierra, aunque muy próximo a la estrella, completando la órbita en poco más de tres días.
Aunque hoy estemos más o menos acostumbrados a este tipo de noticias, hace solo unos años, el descubrimiento de planetas que orbitan alrededor de otras estrellas fuera de nuestro sistema solar (lo que se conoce como exoplanetas) parecía lejano y muy difícil.
Fue en 1992 cuando se detectaron los primeros cuerpos de tamaño planetario alrededor del púlsar PSR B1257+12. Tres años más tarde se descubrió el primer exoplaneta alrededor de la estrella 51 Pegasi, un cuerpo con la mitad de la masa de Júpiter y que completa su órbita en tan sólo 101 horas.
Y la lista no ha parado de crecer. A día de hoy se conocen más de 800 exoplanetas, y hay incluso astrónomos amateurs que, con equipos modestos, los estudian. Algo que parecía inalcanzable, se ha convertido rápidamente en una realidad gracias al uso de técnicas de observación que, sin requerir grandes telescopios, aumentan de forma considerable la precisión de las medidas.
Aunque aún estemos en una fase en la que principalmente se descubren cuerpos de gran masa (similares a Júpiter) y muy cercanos a la estrella que orbitan, a medida que los datos obtenidos mejoren su precisión, los expertos esperan encontrar mundos mucho más pequeños y más alejados.
 |
| SuperWASP. Obs. de La Palma. Imagen: Keele University |
Del tránsito al rastro
De momento, se han tomado imágenes de los exoplanetas, pero es una técnica que ha dado pocos resultados debido a la escasa luz que reflejan y al brillo deslumbrador de la estrella. Por eso, las principales técnicas se basan en la detección indirecta de estos cuerpos.
Uno de los métodos más empleados consiste en observar el tránsito del exoplaneta por delante de la estrella. El planeta, como cuerpo que no radia luz, causará un descenso del brillo que observamos en la estrella. La curva de luz registrada presentará una depresión que delatará su paso.
Sin embargo, debido a la situación espacial del plano orbital del exoplaneta y la línea visual entre la estrella y la Tierra, estos tránsitos no siempre son visibles. Se cree que es posible usar esta técnica en una de cada mil estrellas. La manera de afrontar esta adversidad es observar muchas estrellas, como hacen las misiones espaciales Kepler o Corot.
Pero no es la única técnica. En un sistema donde hay dos cuerpos, a pesar de ser mucho mayor la masa de la estrella que la del exoplaneta, la influencia gravitatoria de este último hace que el centro de masas del sistema, no esté situado en el centro de la estrella, sino un poco desplazado. Dicho efecto se puede aprovechar para buscar exoplanetas de dos maneras.